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Posted by on Ene 31, 2016 in Cuentos |

El Jersey del Arco Iris

Rosa es una niña muy simpática. Siempre tiene una sonrisa para todo el mundo, y lo que más le gusta en la vida es vestirse con ropas de colores. A Rosa también le gusta salir a pasear al parque. Lo hace cada tarde, con su mamá y su juguete favorito: la osita de peluche que se llama Teodora. Rosa adora a Teodora y Teodora no sabe hablar el idioma de los humanos, pero sonríe a Rosa siempre. Por eso Rosa sabe que Teodora también la quiere y son inseparables. Van siempre juntas.

jersey-del-arco-irisEn invierno, Rosa se abriga mucho para no coger frío. Se pone guantes de lana, leotardos de colores, un gorro y una bufanda. También tiene un abrigo que da mucho calorcito y unas botas muy chulas con las que, cuando pisa en los charcos, no se moja los pies. Pero lo que más le gusta ponerse a Rosa, en invierno y en otoño, es su jersey del Arco Iris. Es un jersey precioso, con todos los colores del mundo y que, además, abriga mucho.

Sabes cuáles son los colores del Arco Iris? Teodora, la osita de Rosa, se los ha aprendido de memoria: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, añil y violeta. A Teodora le encanta el jersey del Arco Iris de Rosa.

Cuando van al parque en invierno, Rosa también viste a su osita Teodora para que no coja frío. Le coloca un gorrito de lana pequeñito y una bufanda en miniatura. Teodora no tiene ningún jersey del Arco Iris, pero Rosa cree que como es una osita, no pasará mucho frío, aunque esté todo nevado.

El frío es una cosa muy peligrosa. Cuando tú coges frío, o el frío te coge a ti, puede llegar la gripe y entonces tienes que estar en la cama y no puedes jugar ni ir al parque o al colegio. Además, tienes que tomar medicinas que saben muy mal y, a veces, te tienen que poner inyecciones. Rosa odia las inyecciones, por eso siempre se abriga cuando es invierno y sale al parque.

Cuando es primavera, Rosa deja en casa su bufanda y sus guantes. Ya no hace tanto frío. El parque está lleno de flores y los colores son muy bonitos. En primavera, Rosa no se pone su jersey favorito sino que lo guarda en el armario. De lo que no se olvida nunca al bajar al parque es de un paraguas y un chubasquero, por si llueve. En primavera hay días que llueve mucho y algunas veces lo hace sin avisar. Nunca se sabe!

La osita Teodora también tiene un chubasquero… Rosa no quiere que se moje! Aunque Rosa no se pone el jersey del Arco Iris, después de la lluvia aparece un Arco Iris de verdad en el cielo. Rosa y Teodora lo contemplan y sonríen. En primavera nacen las flores y los árboles están muy verdes.

En verano, Rosa usa ropa muy fresquita. Como hace mucho calor se pone una camiseta de manga corta que lleva escrito su nombre y unos pantalones cortos. Tampoco usa calcetines ni leotardos, y en los pies lleva unas chancletas que dejan ver todos los deditos de sus pies. Así tampoco pasan calor sus piececitos.

La osita Teodora sigue al lado de Rosa. Además, cuando hace mucho, mucho sol, las dos se ponen un sombrero en la cabeza y otras veces van a la playa o a la piscina. Se colocan el bañador y el gorro y se dan un baño. Las dos están aprendiendo a nadar, siempre acompañadas de una persona mayor, por supuesto.

En otoño, la cosa cambia. Rosa se viste con calcetines, pantalones vaqueros y, como empieza a hacer frío, ya puede volver a ponerse su jersey del Arco Iris, que es su favorito. Es tan precioso!

En otoño casi todos los árboles pierden sus hojas y el sol parece más pequeño. Teodora y Rosa salen al parque también en otoño. No hace tanto frío como en invierno, ni tanto calor como en verano. Pero, con la ropa adecuada, se puede salir al parque en cualquier estación del año. Es muy saludable y divertido ir al parque.

Pero un día pasó una cosa muy extraña. Rosa fue al parque a jugar con sus amigos y con sus amigas. Como es otoño, se puso su jersey de colores. Estuvieron jugando al escondite y Rosa se ocultó detrás de un árbol, y sin darse cuenta se manchó de barro su jersey favorito, que era muy bonito y ahora está sucio y feo. Cuando suben a merendar a casa Rosa ve que mamá está colocando en el tambor de la lavadora la ropa sucia, y Rosa -sin decir nada a mamá- esconde su jersey en la lavadora para que también se lave. Quiere que esté limpio para ponérselo al día siguiente. Rosa está muy contenta. Menuda sorpresa se va a llevar mamá cuando sepa que le está ayudando a lavar la ropa.

Pero, por arte de magia, cuando el jersey sale de la lavadora se ha convertido en un jersey pequeñito. Rosa no se podrá poner su jersey favorito nunca más, no le entra por la cabeza. Rosa se ha puesto triste y está muy arrepentida de no haber dicho nada a su mamá o a su papá de que quería lavar su jersey favorito para saber qué es lo que tenía que hacer. Mamá y papá saben cómo debe lavarse la ropa para que no encoja. La osita Teodora también está un poco triste, a ella le gusta mucho el jersey del Arco Iris.

Mamá le explica a Rosa que el jersey ha encogido porque no se puede meter en la lavadora. -Mira Rosa, -dice mamá-, lo pone en la etiqueta. Y es verdad. Una pequeña etiqueta que aparece en todas las prendas de ropa, dice cosas para que los jerseys no se conviertan en miniaturas. Rosa no entiende todo lo que pone, pero sabe que cuando aparece el dibujo de una mano dentro de una cubeta quiere decir que hay que lavarlo… a mano. Qué fácil! La osita Teodora está contemplando la escena y se le está ocurriendo una idea estupenda. Tal vez Rosa, como ha sucedido en otras ocasiones, esté pensando en lo mismo.

Qué estupendo! Rosa, como siempre, ha tenido una idea estupenda, la misma idea que Teodora: ha decidido dar una buena utilidad al jersey pequeño.

Ahora, cuando Rosa va al parque en otoño o en invierno, no se puede poner su jersey del Arco Iris. Pero como se ha quedado tan pequeño, tan pequeño, se lo puede poner a su osita Teodora. Así no se separará mucho de su jersey favorito. Qué guapas van las dos!

FIN